Sábado, 20 de Diciembre de 2014
inicio
Buscar: 
 en este web   en internet   

Eventos Enlaces Contáctanos Sugerencias Favoritos
La Casa del Alérgico/¿Que es la alergia?/Reacciones a alergenos relevantes/Alergia a Medicamentos
  21/08/2003
  Preparar para imprimir Enviar por correo

ALERGIA A MEDICAMENTOS

No todas las reacciones adversas a medicamentos (RAM) son alérgicas, aunque, en su conjunto, constituyen el tercer motivo de consulta en alergia (menos del 30% de las RAM son realmente reacciones alérgicas).


Pueden afectar a cualquier persona, pero son más frecuentes en adultos que en niños y en mujeres con respecto a los varones. La disposición a padecer una RAM no se hereda genéticamente y la atopia no juega un papel relevante como en el caso de otras enfermedades alérgicas. En general, la administración del fármaco durante largo tiempo, a mayores dosis, de forma discontinua y junto a otros medicamentos diferentes a la vez, aumenta el riesgo de reacción alérgica. Además, la administración tópica (sobre la piel o las mucosas) o parenteral (intravenosa o intramuscular) también facilita la sensibilización respecto a la toma oral.


Los antibióticos betalactámicos (penicilinas) y los antiinflamatorios no esteroideos (AINES) son los fármacos que producen reacciones alérgicas con mayor frecuencia en nuestro medio. Lógicamente, el mayor o menor uso que la población realice de un fármaco influye en la frecuencia de alergia. Por ejemplo, la alergia a sulfamidas o aminoglucósidos (antes muy frecuente al ser antibióticos muy usados) ha disminuido en nuestros días. Sin embargo, la alergia a eritromicina y otros macrólidos (antes prácticamente inexistente) es ahora cada vez más frecuente. No obstante, cualquier medicamento tiene capacidad potencial para generar una reacción alérgica, incluyendo los empleados como antialérgicos (corticoides y antihistamínicos).


Las manifestaciones clínicas de la alergia a medicamentos son muy variadas, según el mecanismo inmunológico implicado en la reacción:



  • Hipersensibilidad inmediata: Está mediada por anticuerpos IgE y es inmediata a la administración del fármaco (menos de 1 hora). Puede cursar con enrojecimiento y picor cutáneo, angioedema y/o urticaria, crisis de asma y, en ocasiones más graves, anafilaxia.
  • Reacciones citotóxicas: Están mediadas por anticuerpos IgG o IgM y suelen manifestarse como alteraciones renales o de la sangre.
  • Por inmunocomplejos: Enfermedad del suero, vasculitis (sistémica o cutánea) o lupus inducido por fármacos.
  • Hipersensibilidad retardada: Está mediada por células y causa dermatitis alérgica de contacto por medicamentos.

Además, se describen otros cuadros clínicos frecuentes de posible mecanismo inmunológico, aunque no comprobado:



  • Exantema: Erupción cutánea de aspecto variable que aparece tras la administración de un fármaco, aunque también en relación con infecciones virales.
  • Exantema fijo: Cada vez que se toma un fármaco aparece una lesión, habitualmente única, siempre en la misma localización.
  • Dermatitis exfoliativa: Tras enrojecerse la piel, se descama con la administración de un fármaco. Puede ser leve, pero existen formas graves que pueden requerir hospitalización.
  • Fotosensibilidad: Se produce por la asociación de la exposición solar y la administración de un fármaco con capacidad fotosensibilizante.

El diagnóstico se basa en una historia clínica exhaustiva, que incluirá datos sobre la reacción con el medicamento y los fármacos tolerados posteriormente. Sólo está indicado estudiar fármacos con alguna sospecha clínica ya que los tests no preven sensibilizaciones futuras.


Las pruebas cutáneas en prick e intradermorreacción sólo son útiles con determinados grupos de medicamentos (antibióticos betalactámicos, anestésicos locales o generales, corticoides y pirazolonas). En los casos que se sospeche un mecanismo de hipersensibilidad retardada se realizarán tests epicutáneos o parches.


La determinación de IgE específica en sangre es menos sensible que los tests cutáneos. Su uso se limita al estudio de betalactámicos (penicilinas) y reacciones durante la anestesia general, en particular cuando ha pasado poco tiempo desde el momento de la reacción (normalmente menos de un año).


El test de provocación oral o parenteral es el único método diagnóstico de certeza que confirmará o descartará una posible sensibilización. Para algún fármaco (como la aspirina) puede realizarse, como alternativa, una provocación inahalatoria, nasal o bronquial. Cualquier provocación requiere disponer de los medios necesarios para el tratamiento urgente de una posible reacción durante el estudio y siempre se realizará por indicación y bajo control exclusivo del alergólogo.


El paciente diagnosticado de alergia a un medicamento debe evitarlo tal como especifique su especialista. En casos excepcionales, donde la medicación sea imprescindible, se realiza una desensibilización al fármaco, según las indicaciones del alergólogo.






Estadísticas
Visitas12891
Recomendada1
Impresa180
Confidencialidad Condiciones de uso
Gestor de contenidos
desarrollado por
Powered by
SPC v4.2 ©
[ ]