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  17/01/2005
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PICOR CUTÁNEO

El prurito es aquel trastorno sensitivo de la piel que consiste en una sensación irritativa y desagradable, ya sea a nivel localizado o generalizado, que incita al rascado de la piel. La palabra prurito deriva del latín: “prurio”, que significa sentir comezón o picor.

¿Quién no ha sentido alguna vez prurito, es decir, picor cutáneo? Resulta bastante difícil definir el prurito, aunque resulta más fácil de entender debido a la gran frecuencia con que la población general tiene prurito. Aunque el prurito es el síntoma más frecuente de muchas enfermedades dermatológicas, no debemos olvidar, y esto es muy importante, que el picor cutáneo, sobre todo si es generalizado y se presenta sin lesiones cutáneas, puede ser el primer síntoma de muchas enfermedades que más adelante detallaremos y muchas de ellas son graves. También es verdad, que hay muchos pacientes que sufren de prurito crónico y en cambio no encontramos ninguna anomalías en los estudios realizados al paciente. En estos casos hablaremos de prurito esencial donde se incluyen 2 grandes grupos: el purito senil, debido a sequedad en la piel y el prurito de causa psicológica. Pero no por ello, debemos dejar de indagar con el fin de tener la seguridad de que hemos estudiado bien al paciente y hemos descartado la existencia de enfermedades graves que si pueden estar relacionadas con la aparición de prurito. De esta manera, se consigue encontrar la causa sistémica del picor cutáneo en un 25 a un 30 % de los pacientes con prurito.
Quisiéramos señalar que aunque el prurito cutáneo puede aparecer como síntoma en algunos procesos alérgicos, el picor cutáneo no es igual a alergia. Es decir, que existen otros muchos procesos y enfermedades que pueden estar relacionados con la aparición de “quemazón”  en la piel. Por lo tanto, el picor cutáneo es un síntoma muy frecuente que puede llevar al paciente a las consultas del alergólogo, el dermatólogo, el internista y lógicamente a la consulta del médico de familia.


PRURITO LOCALIZADO

Curiosamente, aunque el picor cutáneo se sufra exclusivamente en una zona delimitada de la superficie cutánea, lo cierto es que puede derivar tanto de enfermedades sistémicas como por enfermedades de la piel.

a) Enfermedades cutáneas que pueden producir picor cutáneo localizado: infecciones por parásitos, hongos y tricomonas, dermatitis atópica o seborreica...

b) Enfermedades sistémicas que pueden producir prurito cutáneo localizado: diabetes mellitus (prurito anovulvar) cáncer colorrectal ( prurito anogenital) tumores del sistema nervioso central (prurito nasal).

Ocasionalmente el prurito localizado puede aparecer también en determinados
Pacientes en los que no se descubre causa orgánica del prurito y que se denomina prurito psicógeno.

PRURITO GENERALIZADO

Las enfermedades que pueden provocar un prurito generalizado son múltiples, algunas son cutáneas y otras no:

a) Enfermedades cutáneas que pueden producir picor cutáneo generalizado:

  • Parasitosis cutáneas: sarna, pediculosis (producida por los piojos), por picaduras de tros insectos (mosquitos, chinches, pulgas, arañas..)
  • Dermatosis: urticaria, dermatitis atópica y seborreica, prurigos, psoriasis, varicela, mastocitosis cutáneas, sudamina, toxicodermias, reacciones fotoalérgicas y fotolumínicas, pitiriasis rosada de Gilbert,.... Y otras muchas....
  • Dermatitis asteatósica en las piernas, por el uso inadecuado de productos de aseo personal o bien en pacientes con insuficiencia venosa crónica.
  • “Sequedad cutánea” o xerosis. Muy frecuente entre los ancianos y en personas que habitan en lugares fríos.

b) Enfermedades sistémicas que pueden producir picor cutáneo generalizado:

  • Insuficiencia renal crónica. Hasta un 90% de los pacientes sometidos a hemodiálisis presentan prurito cutáneo. Las causas de la aparición de prurito en la insuficiencia renal aún están poco claras.
  • Enfermedades del hígado y de la vía biliar: cirrosis biliar primaria, colestasis del embarazo (más frecuente en el tercer trimestre), medicamentos que pueden producir alteraciones den el hígado (por ejemplo: hormonas sexuales o bien la eritromicina)
  • Enfermedades endocrinológicas: hiper e hipotiroidismo, diabetes, hiperuricemia (”gota”) síndrome carcinoide.
  • Tumores malignos de las vísceras, linfomas, leucemias, policitemia vera, mieloma múltiple, mastocitosis, gammapatías...
  • Déficit de hierro, con o sin anemia.
  • Trastornos neurológicos y psiquiátricos: esclerosis múltiple, tumores cerebrales, prurito psicógeno...
  • SIDA
  • Fármacos: cimetidina, morfina, codeína, corticoides, anticonceptivos orales, benzodiacepinas, vitamina B, contrastes yodados.
  • Agentes físicos: por presión, por el sol, por calor, por vibraciones...

HISTORIA CLÍNICA Y  PRUEBAS COMPLEMENTARIAS:

• HISTORIA CLÍNICA

Cuando un paciente llega a consulta refiriendo picor cutáneo es esencial, como siempre, la realización de una buena historia clínica. Preguntado al paciente sobre las características de su prurito. ¿Desde cuándo lo padece? ¿Cuánto tiempo le dura? ¿Se asocia a alguna lesión cutánea? ¿Es generalizado o localizado a un determinado área de la piel? ¿Si es localizado, cambia su localización o ésta es fija? ¿Lo asocia a algo? ¿Empeora o mejora con alguna circunstancia? ¿Ha sufrido picaduras de insecto? ¿Se ha expuesto al sol recientemente? ¿Qué tratamientos está recibiendo? Por supuesto, habrá que indagar sobre los antecedentes personales del paciente, es decir, preguntar por la existencia de diabetes, insuficiencia renal..

• EXPLORACIÓN CLÍNICA

Puede ser utilidad en algunos casos. Se pondrá atención para descubrir:

  • Lesiones de rascado. Si es intenso puede facilitar el aumento de la pigmentación de la piel, es decir, la aparición de una mancha marrón en la zona de rascado.
  • Sequedad cutánea o xerosis.
  • Lesiones con descamación.
  • Placas de psoriasis.
  • En los casos de prurito anogenital, buscar hemorroides o placas de psoriasis.
  • Palidez conjuntival y pérdida de cabello como sinos clínicos de anemia.
  • Surcos acarinos en caso de sospecha de sarna. Estos surcos aparecerán con más frecuencia en los pliegues, espacios situados entre los dedos, muñecas, areolas mamarias y prepucio.

PRUEBAS COMPLEMENTARIAS

Cuando la exploración no aporta los suficientes datos para hacer el diagnóstico se deben realizar las siguientes pruebas complementarias:
- Hemograma
- Glucosa
- Creatinina y Urea
- Bilirrubina total y transaminasas (GOT y GPT)
- Hierro
- Velocidad de sedimentación globular.
- Proteinograma.
- Hormonas tiroideas: TSH, T4 libre y T3.
- Estudio VIH
- Sangre oculta en heces.
- Estudio de parásitos en heces.
- Radiografía de tórax.
- Ocasionalmente, ecografía hepática.

TRATAMIENTO.

Por supuesto, si se conoce la causa del prurito si iniciará el tratamiento correspondiente según dicha causa.
Cuando la causa no se conoce lo primero será seguir un aserie de pautas para atenuar o al menos no incrementar el picor:

  • Mantener la piel bien hidratada, utilizando geles no agresivos y si puede ser sobregrasos, utilizando cremas hidratantes después del baño, bebiendo abundantes líquidos a lo largo del día, utilizando el humidificador en los dormitorios y teniendo cuidado con la excesiva temperatura de la habitación por el uso de la calefacción.
  • Evitar el uso de ropa de lana o de materiales sintéticos.
  • Utilizar ropa amplia.
  • Evitar el baño o ducha excesivamente caliente.
  • Evitar el ejercicio físico intenso cuando existen lesiones cutáneas extensas.
  • En  algunos casos y no siempre, repito, no siempre algunos alimentos
     pueden incrementar el picor, como son: los picantes, las especias, el
     chocolate, las fresas, el tomate y  los crustáceos. Lo mismo ocurre con
     algunas bebidas: alcohol, café, té y colas.

El tratamiento médico consistirá en el uso de pomadas a base de mentol ( evitar el uso de pomadas de antihistamínicos porque tienen un alto poder de sensibilización, es decir, que como consecuencia de su uso puede surgir una dermatitis de contacto en le paciente), antihistamínicos orales ( la realidad es que los más útiles para el control del picor cutáneo son los más sedativos, en concreto el mejor es la Hidroxicina (Atarax) ) los ansiolíticos (sobre todo las benzodiacepinas, como el nitrazepam) y los antidepresivos tricíclicos (doxepina y amotriptilina) También pueden resultar útiles en algunos casos los corticoides tópicos.

Finalmente comentar, que el picor cutáneo o prurito es un síntoma que puede aparecer en muchas personas, que en algunos casos existe alguna causa alérgica o dermatológica que lo explica y en muchos otros casos realmente es debido a una enfermedad sistémica y también en otros muchos casos no se llega a encontrar ninguna causa que lo justifique. ¡Por lo tanto,  el picor cutáneo no es igual a alergia!






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