Se inició en el ciclismo siendo muy pequeño y, desde 1998, Joseba Beloki ha convertido la bicicleta en una profesión y en una forma de vida. Nació en Lazkao (Guipúzcoa) en 1973 y ha pasado por equipos como el Festina y el ONCE Eroski, en el que corre actualmente. Además, ha cosechado ya varios triunfos dentro de su carrera deportiva (contrarreloj del Tour de Romandía y segundo en la General, etapa reina de la Vuelta a Asturias y la General Final, campeón de la 81 edición de la Volta a Catalunya y dos veces podio en el Tour de Francia).
Como gran revelación del Tour’2000, tiene ante él un brillante futuro para el que no suponen un obstáculo los problemas alérgicos que ha descubierto hace poco tiempo y que no ha dudado en poner en manos de especialistas. Con la ayuda de los médicos y de un tratamiento eficaz, Joseba Beloki ha recuperado su ritmo y la normalidad de una vida dedicada en cuerpo y alma a un deporte tan sacrificado como el ciclismo.
¿A qué eres alérgico? ¿cuándo lo descubriste?
Soy alérgico al polen, a los ácaros, las gramíneas, gatos y perros. En cuanto al origen, pasé un tiempo con bastantes problemas, sobre todo en primavera, pero no le di tanta importancia como merecía. Tenía mucho picor de ojos, sequedad en la boca y estornudaba mucho y en la bicicleta lo notaba más. Cuando pasé a profesional me hicieron las pruebas (en ese momento te hacen unos controles más exhaustivos) y descubrimos que era alérgico. Por otra parte, el año pasado tuve mi primer ataque de asma en carrera y lo pasé bastante mal. A raíz de esto, me hice las pruebas definitivas de alergia y, desde entonces, llevo los controles a rajatabla.
¿En qué medida afecta a tu vida profesional?
En mi vida profesional me afecta, ya que tengo que tener muchísimo cuidado. Yo me retiré de la Vuelta a España con un problema de una infección vírica y, a la hora de hacerme análisis, descubrimos unos niveles de alergia altos. Esto quiere decir que la alergia afecta aunque no nos demos cuenta y sin que haya ataques de asma ni otras manifestaciones.
¿Cuáles son los síntomas habituales de tu alergia?
Normalmente, mucho escozor en los ojos, rinitis, sequedad en la boca y, sobre todo, que me noto fastidiado para respirar. Además, puedo tener ataques de asma, aunque esto no me sucede de forma continuada.
¿Alguno de los síntomas ha repercutido alguna vez en el desarrollo de alguna carrera o prueba hasta el punto de condicionarla?
El primer y único ataque de asma que he tenido hasta ahora fue bastante fuerte y me ocurrió en competición. Tuve que retirarme, por supuesto, pero fue un descuido mío por no haber tomado la medicación correctamente. Se me olvidó tomarla porque no la tenía ese día, estaba en una época bastante propicia para tener ese problema (mayo) y me tocó.
¿Qué cuidados tienes que seguir durante la vida cotidiana? ¿y ante el ejercicio físico, el entrenamiento o las carreras?
Yo hago vida normal y puedo entrenar y correr sin problemas. Lo único que no puedo hacer es descuidar la medicación por si me vuelve a dar un ataque. Hasta ahora, todo lo que me han mandado ha sido correcto, no tengo ningún problema y espero que las técnicas vayan mejorando y que mi estado físico deje de verse afectado por la alergia.
¿Qué medicación utilizas?
Tengo varios aerosoles y, sobre todo, he llevado un control con un aparato que registraba todos los días mi capacidad pulmonar. Después de estas pruebas, cada cierto tiempo tengo que tomar medicamentos, pero ya me he acostumbrado.
¿Conoces bien todo lo referente al dopaje en materia de medicamentos para la alergia?
La verdad es que yo no puedo llevar un tratamiento como el que lleva cualquier persona, porque hay productos que no puedo tomar de ninguna de las maneras ya que en un control antidopaje dan positivo. Entonces, pienso que durante estos años que soy ciclista y los que me quedan, tendré que arriesgarme a llevar mi alergia menos controlada de lo que la lleva una persona de a pie. Verdaderamente, pienso que con los medicamentos que con el informe médico y las correspondientes recetas puedo tomar, no debería tener ningún problema.
¿Te has planteado la posibilidad de la inmunoterapia o vacuna?
Sí, me lo propusieron, pero nosotros tenemos que tener mucho cuidado con los productos. La época de septiembre es la propicia, en mi caso, para una de las vacunas que mejor me vendría y que me tendría que poner en varias tomas a lo largo del mes. Por mi trabajo, septiembre es imposible, porque me puede hacer una reacción contraria y estoy en temporada. Una vacuna te puede sentar mal y mientras esté en competición no puedo ponerme nada. La vida deportiva no es eterna, así que cuando deje de ser ciclista tomaré otras medidas que pienso que serán mejores, más fáciles y más cómodas, pero que no me darán problemas.
¿Crees que hay suficiente información sobre la alergia?
Yo pienso que información existe, porque yo, desde que soy alérgico, he consultado mucho. Ahora me fijo más y veo cosas publicadas, leo revistas y libros de cosas específicas sobre lo que me pasa y, así, puedo darme cuenta de lo que hago mal o bien.
¿Qué te parece esta iniciativa de crear un portal dedicado exclusivamente a los alérgicos?
A mi me parece que, todo lo que sea información, está bien, porque muchas veces tienes síntomas y no te das cuenta de tu verdadera dolencia, así que todo lo que sea información está muy bien. Yo, por ejemplo, he tenido este año el ataque de asma y gente de mi alrededor que lo ha vivido y que tenía síntomas similares ha descubierto que también era alérgica. Una iniciativa como ésta y ese tipo de información en general es lo mejor que le puede pasar al alérgico.
¿Qué le dirías a la gente que tiene algún tipo de alergia y quiere practicar algún deporte pero no se atreve?
Les diría que no hay ningún problema. Ahora mismo, si sigues la medicación que marca tu alergólogo y lo haces a rajatabla, no debe haber inconvenientes. Si todo está bajo control médico no hay ningún problema incluso para practicar deportes como el ciclismo, que implica una actividad física bastante fuerte.
En cuanto a tu carrera como ciclista ¿cuál ha sido tu trayectoria?
Pues ha habido de todo un poquito. He pasado por todas las categorías y, al final, he conseguido ser profesional a costa, sobre todo, de mucho sacrificio, que es lo que más conlleva.
¿De pequeño pensabas que ibas a llegar hasta donde has llegado?
Siempre lo intentas y, al principio sobre todo, cuentas con muchas ganas de llegar y de hacerlo lo mejor posible. Pero quizá, hasta que no alcanzas una edad en la que eres un poco más maduro y tienes un poco más de conocimiento de causa, no te lo planteas. Yo, los últimos años, he estado muy dedicado a la bicicleta. Acabé los estudios, me dediqué de pleno a la bicicleta y me salió el ser profesional. Desde pequeño el ciclismo me gustaba, por supuesto, porque si no te gusta es en balde que lo practiques, ya que es un deporte duro que requiere mucho sacrificio. Ser profesional yo pienso que no te lo planteas hasta que eres ya un poco más maduro.
¿Cuál crees que ha sido la clave del éxito?
El trabajo, sin duda. Soy un currante de mi trabajo. Me gusta muchísimo y pienso que soy bastante disciplinado para mi carrera deportiva. Me gusta hacer las cosas minuciosamente y así se refleja en otros temas como mi alergia. Mi mejora física, y respecto a los síntomas que han desaparecido, se ha producido porque soy un metódico de la medicación y, desde luego, igual que entrenar me gusta cuidarme.
¿Don natural, entrenamiento o ambos?
Es todo un poco. Tienes que tener unas cualidades que nunca sabes si son las propicias para un determinado deporte, pero si es el deporte que te gusta y las cosas van bien, te valen. Yo no soy un portento físicamente, pero se me da muy bien el ciclismo, me gusta y he hecho un gran sacrificio para sacarlo adelante.
De todos los triunfos cosechados, ¿cuál es el que más ilusión te ha hecho o el que recuerdas con más cariño?
Los que recuerdo con más cariño no son victorias, pero haber hecho dos veces un podium en un Tour de Francia es algo impresionante para cualquier ciclista. El Tour de Francia es una carrera muy importante y poder estar en el podium, como he estado yo mis dos últimos años, para mí ha sido muy bonito.
¿Cuáles son tus metas actuales?
Ahora mismo estoy preparándome a tope para ver si puedo conseguir algo en el próximo Tour de Francia, que es lo más cercano y lo que más ganas tengo de abordar.
Cuando no corres, ¿a qué dedicas el tiempo de ocio?
No tengo mucho tiempo de ocio, porque todos los días entreno entre seis y siete horas y eso no me da para mucho más. Me gusta mucho la informática, estar en casa y ver videos antiguos de ciclismo, que es una de mis grandes aficiones y de los que tengo una colección muy grande que me gusta mucho.
¿En qué medida te han afectado el éxito y la fama? ¿Cómo se combate para seguir siendo el mismo de siempre?
Ser el mismo es difícil, por lo que implica pasar de ser un ciclista nada conocido a ser reconocido por muchísima gente y tener que ir a todo tipo de actos, recepciones, publicidad, etc. Yo no lo llevo muy bien, porque soy una persona que miro bastante por el futuro y pienso que, lo mismo que ahora soy un corredor admirado por mucha gente y reconocido, dentro de unos años si dejo de ser un buen ciclista nadie se acordará de mí.
Entonces, hoy por hoy, ¿qué es lo más importante en la vida para ti?
Valoro mucho a mi familia. Tuve suerte porque a mis padres les gustaba mucho el ciclismo y supieron estar a mi lado y respaldarme cuando lo necesitaba. El que yo sea ahora un ciclista reconocido, y uno de los ciclistas profesionales quizá más cotizados en el mundo, supone que ha habido por detrás gente que me ha ayudado y pienso que los que más valor tienen han sido mis padres y mi hermano que está conmigo en el equipo. Ellos tres y mi novia son los que más han tenido que aguantar, sobre todo, los primeros años de mi vida como deportista.